Gacetilla
En 1969 la galerista
chilena Carmen Waugh concretaba su
deseo de inaugurar un local en Buenos Aires. Varias de las más importantes
muestras de la primer mitad de los setenta tuvieron lugar en aquel espacio. Allí
se nuclearon algunas personalidades que
habían formado parte de dos corrientes fundamentales del arte argentino: el
movimiento abstracto e informalista y la neofiguración. Artistas como Enio Iommi, Miguel Ocampo, Ernesto Deira, Luis F. Noé, Clorindo Testa o Alberto
Heredia encontraron en la galería el espacio propicio para desarrollar sus
actividades y proyectos. En Carmen Waugh
muchos artistas presentaron por primera vez obras que hoy son piezas clave de la
historia del arte argentino: De la Vega con
un conjunto perteneciente a la serie del Rompecabezas, Deira con
la de Identificaciones y Heredia con la
hoy paradigmática serie de las Lenguas. Allí,
con una exposición y un catálogo escrito por Noé,
se homenajeó, en el quinto aniversario de su muerte, a
Alberto Greco, hoy considerado precursor
de las tendencias conceptuales en Argentina. La
misma trayectoria de Noé por aquellos años puede
ser leída desde sus muestras en la galería: en ese lugar anuncia su
alejamiento de la pintura (1969) y allí mismo realiza la muestra que marca su
retorno a la actividad pictórica en 1975.
Más allá de la galería,
la figura de Carmen Waugh ofrece un
acercamiento, a través de sus diversas actividades
en el campo de la cultura chilena, a varios de los acontecimientos que se
sucedieron en el continente a
principios de la década del setenta, cuando se plantearon ideales
socioculturales que perfilaban un proyecto común para América Latina. De todos ellos, el modelo del “Museo de la Solidaridad”
se destaca como un hito que sintetiza muchas de aquellas propuestas.
Hacia mediados de 1977
Carmen vende la galería. Pero lejos de perderse aquel espacio éste continuaría
en manos de quien había actuado como su último director: Jacques Martínez.
El se ocupará de mantener la misma línea dando continuidad al proyecto.
Hoy, por medio de este
reconocimiento, la galería Jacques Martínez celebra al que fuera uno de los
lugares más importantes de la época e invita a repensar estos espacios
no solo como centros de exhibición
sino también como espacios dinámicos y constructivos donde se gestan y se
materializan muchos de los sucesos que luego pasan a ocupar un lugar en
la historia del arte.
Mariana Marchesi
Mayo 2008