Visita a la Fundación Forner Bigatti, por Nathan
Tichenor
Diseñada para los
artistas Raquel Forner y Alfredo Bigatti por el arquitecto Alejo Martínez en
1936, la Fundación Forner-Bigatti es sin ninguna duda un gran ejemplo de
arquitectura racionalista doméstica en Buenos Aires. Por dentro, la casa es una
composición pura de blanco y travertino formada por la serenidad de la fría
luz de sus ventanas que miran al sur. En cuanto uno entra a este lugar
perfectamente inmutado, se encuentra con la presencia de fantasmas. Pero esta
aparición, sorprendentemente no intensifica el fresco de la casa sino que lo
convierte en algo abrumadoramente humano. Porque la casa está embrujada por el
amor que compartieron Forner y Bigatti… Un amor que acompañó una fantástica
producción de esculturas en el estudio de Bigatti abajo, y de pinturas de
Forner arriba.. Y un amor que aun cuando fue truncado por la muerte de Bigatti
en 1964, de alguna manera le dio a Raquel el apoyo para transmutar el dolor en
un florecer de pintura tan bella por sus colores como por su esperanzada visión
del futuro de la humanidad. Forner pintó estas obras desde 1960 hasta su muerte
en 1988, y tomada en conjunto, la obra de ambos completa una trayectoria
representativa como pocas de la historia del Modernismo. Me siento tentado de
decir que el tiempo se ha detenido en la Fundación Forner-Bigatti, pero sería
en realidad más exacto decir que allí toda una era se he detenido. La casa es
un monumento a esa era, expresada a través de una vida compartida de amor y
creatividad.